sábado, 30 de octubre de 2010

La felicidad no me es suficiente. ¡Yo exijo E-U-F-O-R-I-A!

Y ahora Chizuru con las noticias de último minuto (?)

Yep, me reconcilié con Henry y Jano. Y lo admito, los puse en sus sitio así en bueeeena, pero ahora, no sé, ya no podemos hacer brofist. Me van a empezar a tratar como chica de verdad. Será...raro.

Fui al HetaDay y al Otakufest, PERO NO HARE POST PORQUE SOY ASÍ DE FLOJA. Además me tengo me aguantar. Juré que acá hablaría solamente de mi vida y es ugh, difícil.

Okei, let's get on with mah life. He estado...filosofando últimamente.

SE AGUANTAN HUEVONES USTEDES FUERON LOS QUE DECIDIERON LEER ESTE PEDAZO DE INTERNET.

Yo siempre he dicho que hay que luchar por la felicidad de uno. He podido experimentar en carne propia el sentimiento de satisfacción que se logra cuando se consigue algo. Si miro en retrospectiva, me siento como una sobreviviente. Como alguien que estuvo en un náufrago y que logró llegar a la orilla. He sentido la esperanza, la rabia, los gritos, las miradas de pena, la sangre hirviéndome, la sangre saliendo de mí, la luz, las ganas de ahogarse, la ganas de sonreír. He pasado tres depresiones, como diría el huevón de mi psicólogo, y sigo aquí, escribiendo esta huevada.

Ahora se puede decir que tengo la vida de una adolescente más ó menos normal. Hueveo con mis amigos después del cole, a veces me dan ganas de prenderle fuego a mi mamá y dejo las tareas para el último minuto. Las sonrisas que me regalan la gente que aprecio es por lo que lucho todo el tiempo. Desde que abro los ojos y me armo de valor para afrontar el día, hasta que me acuesto de mal humor por la mierda de la vida diaria pero satisfecha de haber ganado. A veces me alegra el único hecho de que respiro.

Ya no me llena.

Siento que con todo lo que he ehcho, con todo lo que trato de hacer, lo que recibo es insuficiente. Quiero más. Quiero que todos los días me sienta morir y un minuto después estar llorando de felicidad. Quiero tener algo demencial todos los días para contarle por teléfono a mi papá. Quiero sangrar y sentir la luz todos los días al atardecer e ir a abrazar árboles al parque. Quiero pelear todos los días con mamá y que me lleve a comer para pedirme perdón. Quiero desenfreno gente. Quiero ira, quiero euforia.

Estoy demente, pero no soy cojuda. Porque sé, y he podido ver, que cuando la gente no aprende a amar su vida, cuando no aprende a tener fe, es cuando hacen pendejadas (léase: suicidios, violaciones, asesinatos, etc). Si me disculpan, tengo que ir a dar abrazos gratis en Larco.

Babai.




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