Lunes: Mis amigos faltaron. Traté de hacer chistes y ser graciosa pero todos estaban amargados noseporqué. Día aburrido, coño.
(Nota: Yo odio, detesto, aborrezco, repudio los días aburridos. Me hacen sentir como si no estuviera viva, coño.)
Martes: La miss me jala en Cívica. Mamá no lo sabe todavía, pero seguro me bota de la casa. Sí sí, ya sé que es mi culpa y pude haberme esforzado más y soy una floja de mierda y etc. No necesito que me repitan lo que ya sé, coño.
Miércoles: Decido mandarlo todo a la mierda. Léase: no estudiar nada, no lavar platos y no revisar el buzón. Porque vamos, lo hago todos los días, pero siempre me sale algo mal y me terminan gritando por cualquier huevada chiquita, así que no importa.
Equivocada.
Mamá flipó. Como no lo había hecho en mucho tiempo. Y traté de mantenerme indiferente como todos mis amigos cuando sus padres les gritan, pero yo no pude. Soy una sensible de mierda. Le tengo demasiado respeto (o miedo, lo que venga) a mamá, no puedo ignorar nada de lo que me dice. Y lo peor es que soy mas autocrítica que la gran puta, por lo que siempre que hago algo malo me puteo a mí misma peor que Dross (googléenlo, no me jodan). Y termino en el rincón emo.
La cosa es que me llegó. Así que agarré y me escapé de la casa a eso de las dos, tres de la mañana para irme corriendo a la casa de mi papá. Ahora, habré hecho bulla al salir, porque cuando estaba a la mitad de la Avenida Pardo el serenazgo vino y me tacleó, y seguro vino porque mamá de hecho los llamó y yo ya tengo antecedentes de ''abandono de morada'', coño.
Jueves: Falté al colegio, cosa que nunca hago (vamos, que yo voy hasta enferma curuju). Hicieron cosas importantes ese día, coño.
Viernes: Ya todo terminó. Sin embargo sigo de mal humor, coño.
...COÑO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
[inserte su cachetada aqui]